sábado, 22 de marzo de 2014

Rosa de los Andes: Destrucción del patrimonio natural y cultural y tufillo a sexismo en una competencia derivada del Rally Dakar.

Trophée Roses des Andes 2014
5 al 15 de abril

Sabado 5 de abril 2014 :
Vuelo Paris – Buenos Aires y Montreal – Buenos Aires

Domingo 6 de abril :
Llegada a Buenos Aires de cada vuelo
Vuelo Buenos aires / Salta (2h00) y installacion hôtel Alejandro 1er

Lunes 7 de abril :
Entrega camionetas y verificaciones tecnicas y administrativas
Dia de partida simbolica

Briefing general Plaza Belgrano

Martes 8 de abril : Salta Cafayate - 341 km
bivouac al camping Luz y fuerza

Miercoles 9 de abril : Cafayate / Fiambala - 502 km
Noche en bivouac en Fiambala (al lado del aeropuerto)

Jueves 10 de abril : boucle Fiambala / Fiambala – 124 km
Noche en bivouac en Fiambala (al lado del aeropuerto)

Viernes 11de abril : Fiambala / Antofagasta de la sierra - 227 km
Atravesando el Campo de Piedra Pómez.
Noche en bivouac en Antofagasta para las participantes

Cena en la hosteria Municipal

Sabado 12de abril : Antofagasta de la sierra / Salta - marathon dia 1 - 586 km en 2 dias
Noche en bivouac en autonomia en la zona del Salar de Pocitos

Domingo 13 de abrill : Antofagasta de la sierra / Salta - marathon dia 2
Restitucion de los 4x4

Noche en Salta / hôtel Alejandro 1er

Lunes 14 de abril :
Visita a la fundacion equinoterapia del azul en Salta

Tarde de descanso
Ceremonia de entrega de premios, cena y noche de gala en la Peña la Nochera

Noche en Salta / hôtel Alejandro 1er

Martes 15 de abril :
Vuelo de vuelta a Francia y Canadá


Web: http://trophee-roses-des-andes.com/?lang=es

miércoles, 15 de enero de 2014

La geografía como cadáver


Alrededor de quinientos hombres que en dos semanas desafían nueve mil kilómetros de tierra desconocida y agreste: sólo a occidente se le podría ocurrir una propuesta comoésta.

La anterior aseveración podría parecer tan reduccionista como absurda. Sin embargo, en la convicción de que toda creación humana está sostenida por una trama invisible e histórica, factible de ser nombrada cosmovisión, el interrogante puede tener su sustento. Y bastante interés.

Repásese pues en cómo dicha experiencia civilizatoria, occidente, ha considerado a lo largo de sus siglos de vitalidad a todo lo no-ciudad, a todo lo no-hombre blanco. La naturaleza es concebida aquí como un entramado peligroso, lejano, incomprensible, caprichoso, salvaje, irracional, al acecho de su mujer y sus hijos. Por tanto, dominable, sujetable, reducible, domesticable.

En esta forma de ver (y de hacer), el hombre es Hombre sólo en la medida en la cual pueda compararse y diferenciarse de toda otra cosa, viva o inerte, que venga a asentarse en el reino vital de su planeta.

Y la reducción ontológica de las montañas, desiertos y salares de estas sagradas latitudes a peligroso páramo -sustrato ideológico presente en el corazón de esta empresa Dakar- no es más que la expresión de esta prepotencia sobre toda diversidad, manifestada en un paisaje exótico e indómito hecho trofeo antropocéntrico, tótem de una supuesta superioridad técnica-étnica-racional. Trepar las dunas, atravesar el desierto, romper la piedra.

La travesía somete a los yermos de una América que –otra vez- vale sólo por sus recursos, en este caso sus paisajes, y no por sus saberes, por su forma de contar la vida, por sus sueños, por las alegrías, por sus mujeres y niños.

Los tramos considerados más duros y arriesgados de la prueba son aquellos que toman por escenario a regiones tan poco urbanas cuanto más pobres. Porque en esta América, la verdadera, la de adentro, páramo paisajístico y páramo social coinciden. La diferencia es que el primero de estos páramos puede al menos ser considerado bello. Ésta es, sin dudas, la carrera más peligrosa del mundo.

Amén de los que viajaron desde capitales cercanas, a participar como testigos de la aventura y ver cómo el mundo los ve, los provincianos que abrieron sus ojos atónitos frente a esta manifestación de fuerza moderna sólo fueron más piedra emergiendo de la piedra. Parte del paisaje.

Pienso ahora en cómo se cruzaron dos destinos en aquella carrera del 2011, en la provincia argentina de Catamarca: un sencillo hombre de campo que fue envestido en su rastrojero por una camioneta importada último modelo. El que murió habría arrancado en aquella madrugada a cosechar sus vides u olivos, o a buscar algún cabrito, imagino; mientras el resuelto capitalino se había lanzado a jugar a la aventura. ¿Pueden dos universos estar tan lejos?

Desde 2009, cuando la prueba cambió de continente se ha partido siempre desde ciudades luz, y se ha terminado en ellas nuevamente tras el periplo por los patios traseros de países casi igualmente ignotos. De regreso a la seguridad citadina los osados pilotos se reencontrarán con la seguridad que ofrecen calles asfaltadas, amplias, limpias y rectas. Es el fin de esta cacería de paisajes sazonada con pruebas físicas y técnicas: la llegada a la meta es el pie sobre la cabeza de la bestia sometida. La geografía como cadáver.

La omnipotencia de este modelo de hombre termina de manifestarse en el reconocimiento de parte de la organización de que, efectivamente, la efectuación de la carrera presenta consecuencias ambientales; pero factibles de ser salvadas a partir del aporte de dinero que evitaría la deforestación a una parte de… la amazonia peruana.

Por otro lado, se habla sólo de consecuencias desprendidas de las emisiones de carbono por los combustibles utilizados. No hay erosión, afectación de ecosistemas en general por acción directa (trazados de caminos, por caso), otras formas de contaminación y demás intervenciones agresivas que fueron más que denunciadas por organizaciones varias, pero nada reproducidas por las pantallas arto concentradas en la explosión de barro y polvo o en la Toyota dando tumbos.

En tanto, este negocio mostrado como entretenimiento, es parte del complejo capitalista-extractivo a que están sometidos estos pueblos del Sur. Como los minerales, los hidrocarburos o los granos, también aquí América importa por lo que puede entregar.

El yermo no antecede al evento: es el que queda después, con la marca bestial de los motores sobre la epidermis de la fértil Madre otra vez arrebatada a sus gentes. Pero el páramo real es el que está en quienes alientan esta maquinaria, técnica, cultural e ideológica.

Nota:

1 Los que llegan a emprender semejante travesía lo hacen envueltos en los colores de las más diversas banderas, incluso de muchos países no europeos, pero todos correspondiendo al selecto club de los aventureros adinerados capaces de trascender la frontera que sea para buscar adrenalina, o simplemente para escapar de la abulia en donde los deposita una vida demasiado resuelta desde lo material: además de quienes “trabajan” de correr, hay también emires o príncipes, empresarios de todo tipo (terratenientes, especuladores de bolsa, etc.) y herederos de fortunas que han emergido mágicamente.

Fuente: http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Derechos_Humanos/Dakar_2014_dominar_la_piedra_salvaje

Muerte en Bolivia

Un médico boliviano que apoyaba a su país en el operativo del RALLY DAKAR murió por un paro cardíaco en Uyuni, un poblado ubicado a 3.700 metros sobre el nivel del mar, informó hoy viceministro boliviano de Gobierno Jorge Pérez.

"Falleció de un PARO cardíaco anoche (sábado) un médico de avanzada edad. Él venía en un grupo de apoyo de la Cruz Roja", dijo la autoridad a los periodistas.

Según el viceministro, se produjo un choque entre dos vehículos que "sólo dejó dos personas contusas producto del golpe".

Pérez indicó que a Uyuni, una localidad ubicada a 533 kilómetros al sur de La Paz y a 160 kilómetros de la frontera argentina y famosa por el mayor salar del mundo, llegaron unos 60.000 aficionados para ver el paso de la carrera, que este año llegó sólo con motos y cuadriciclos a Bolivia.

Fuente: http://www.diariouno.com.ar/ovacion/Otro-muerto-en-el-Dakar-un-medico-fallecio-de-un-paro-cardiaco-20140112-0068.html

Peligro, ahí viene el Dakar

La llegada del Rally Dakar a Sudamérica, allá por enero del 2009, fue recibida con bombos y platillos, porque el desafío más duro del planeta atravesaba por primera vez estas latitudes olvidadas, vírgenes de este tipo de aventuras. La ecuación cerraba para los gobiernos, pilotos y fierreros de este continente. Ya no había que mirar el Dakar por tele. Ya no hacía falta soñar y soñar para poder participar. Pero con el tiempo, esa escoba dejó de ser nueva, y dejó de barrer bien. El Dakar trajo acción y drama, pero también trajo muerte. Este año la del motociclista belga Eric Palante y las de dos reporteros cordobeses que seguían por su propia cuenta la carrera. Era de esperar, como todo deporte de alto riesgo, que algo pasara.

En 35 años de competencias, el Dakar se cobró la vida de 62 personas, contando las 3 de esta edición. De ellos, sólo 23 fueron pilotos o copilotos y el resto se repartió entre asistentes, auxiliares y periodistas. Thierry Pascal, el creador del Dakar, murió en 1986 al caer de un helicóptero, en Mali. Aquí, los nombres de los pilotos Pascal Terry y Jorge Martínez Boero aun se recuerda entre las víctimas, igual que los de los espectadores Alejandra Escudero y Marcelo Reales.

Por todo esto, la polémica, agigantada ahora por la extrema dureza del trazado de este año, tiene vigencia. ¿Vale la pena que el desafío sea tan duro? Los franceses (los organizadores) elevaron la dificultad para recuperar el espíritu del Dakar, que se había perdido en la edición pasada con un recorrido “light”, tal como lo definió el mendocino Lucio Alvarez. David Castera, que diseña los recorridos, dijo que siempre hay que hacer una autocrítica. Saben los organizadores que esta vez se les fue la mano.

De los 431 vehículos que largaron, 202 debieron abandonar al mitad de la carrera, cifra oficial que casi que duplica la de los Dakar anteriores donde abandonaron 120 máquinas, en 2011 (27%), 138 en 2012 (34%) y 117 el año pasado (26%). Por estos números, y por la sumatoria de accidentes y accidentados, los pilotos aventureros (amateurs) se cruzaron mediáticamente con los profesionales, quienes no querían que la organización bajara la dificultad.

En este mundo, donde todos viven al límite, algunos hacen su negocio, otros se divierten, y todos “padecen” la carrera. Lo cierto es que una importante porción de los gobiernos del Mercosur se desviven por tener la carrera en sus tierras. No es gratis.

Argentina y Chile pusieron 6 millones de dólares. Bolivia consiguió tener la carrera después de tres años de negociaciones a cambio de 4 millones de verdes.

Los gobiernos no lo ven como un gasto, porque sus números oficiales hablan de un impacto económico positivo. ASO (Amaury Sport Organisation) encontró en Sudamérica su lugar en el mundo: en África ningún país les pagaba estas cifras por recibir la odisea y tampoco les proveían de tanta logística para armar los campamentos, los operativos de seguridad y traslados en avión, a cargo de las fuerzas aérea de los países.

Además, los pilotos tienen que pagar alrededor de 14.800 euros la inscripción para participar, También se les cobra a los navegantes, mecánicos, vehículos de asistencia (entre 2500 y 4500 euros) viviendas tipo motorhome (entre 4500 y 13700 euros), que ingresen al vivac.

Los que no cumplen, no son inscriptos o son descalificados si descubren la infracción.

Es cierto, el Dakar es una vidriera para dar a conocer las geografías de los países ante el mundo porque se repite en más de 190 países. Además, el impacto turístico, en los podios y en los días de descanso suele ser impresionante. Los que están en esta tribu de 6 mil personas (pilotos, mecánicos, auxiliares) no son como el público gasolero del TC. Y eso se siente en las distintas provincias.

Este Dakar tiene peso propio porque el 4 de este mes, hubo más de 500 mil personas según el comité organizativo de Rosario (la Secretaria de Turismo de la Nación fue más allá y habló de 1 millón de personas) Y ayer, se vivió una revolución en Bolivia, donde Evo Morales- en año electoral- se fotografió al mejor motociclista de su país, Juan Carlos Salvatierra. ¿Dará votos el Dakar?

Parecía una fiesta Bolivia, pero otra muerte inesperada provocó un cimbronazo en este mundo. Porque el sábado por la noche falleció un médico de la Cruz Roja, que estaba en el Dakar, por un paro cardíaco.

Ganar un Dakar no tiene precio, ni premio económico. El campeón se lleva un reloj de 1400 dólares. Ganar, ganan otros.

Dakar 2014: Colegio de arqueólogos respondió al rechazo de la Corte Suprema chilena


El colegio de arqueólogos en Chile respondió al rechazo de la Corte Suprema al recurso de protección interpuesto en marzo del año 2013 en contra de la versión 2014 del Rally Dakar, destacando que la competencia "comete un delito amparado y financiado por el propio Estado de Chile”.

Luego de presentar los alegatos en la Corte de Apelaciones, en el mes de junio, dicho tribunal resolvió rechazar el recurso aludiendo, que los recurrentes (demandantes) “carecían de legitimación activa”, argumento que el lunes 7 de enero, fue ratificado por la Tercera Sala de la Corte Suprema”, aclaró previamente-

"Se acalla el caso diciendo que los querellantes y sus coadyuvantes (Colegio de Arqueólogos y Sociedad Chilena de Arqueología) no probamos 'legitimidad activa'", denuncia la entidad.

"Rechazar un recurso de protección por esta razón es restringir la justicia a una cuestión de forma y no de fondo, es limitar la discusión a si las personas u organizaciones demandantes tienen o no el “derecho” de alegar protección".

"Es la forma perfecta para amordazar y echar tierra encima a la real e importante discusión país que aquí existe y que es, que desde el año 2009 a la fecha en nuestro país, se han cometido delitos en contra del Patrimonio Arqueológico, de manera reiterada, frente a los cuales el Estado de Chile ha sido cómplice”.

El Colegio de Arqueólogos se hizo parte del Recurso de Protección interpuesto por Luis Mariano Rendón y la Fundación Patrimonio Nuestro, explicando que “más de doscientos sitios han sido dañados por la competencia Rally Dakar, y no lo decimos nosotros, lo señalan documentos oficiales del propio Estado de Chile (Ordinario 5612/2012 del CMN, adjunto). Sin embargo, a ningún poder del Estado le preocupa esta impunidad".

Petición a Michelle Bachelet

Dado que el Rally Dakar entró en Chile, al final de la administración de la presidenta re-electa Michelle Bachelet, en 2009, el Colegio de Arqueólogos de Chile, espera que en este nuevo periodo (desde marzo 2014), "Bachelet pueda re-evaluar esta decisión y hacerse cargo de la destrucción e ilegalidad reinante, de la cual ella también es responsable".

"Si el Estado de Chile, insiste en seguir autorizando el paso del Rally Dakar por Chile, resulta innegable la necesidad de someter cada versión del Rally a un Estudio de Impacto Ambiental".

También es necesario que la Presidente electa transparente las reales cifras del Dakar, sobre todo en lo atingente a los millones de dólares (dinero de todos los chilenos) que el Estado entrega a Amaury Sport Organisation, ASO, empresa organizadora del Dakar, para destruir nuestro desierto y patrimonio. 

Rally Dakar es impulsado en Chile por el Instituto Nacional del Deporte (IND) financiado por el Estado.

El balance del año 2011 indica que IND gastó en todas sus Transferencias y gastos de personal, 94.220.269 M$ chilenos, equivalentes a alrededor de 177 millones de dólares. (Balance de IND)

Según esta entidad de gobierno su misión es “desarrollar la cultura deportiva de la población a través de la ejecución de planes y programas de fomento e infraestructura, y el financiamiento de proyectos, orientados a masificar la actividad física y la práctica deportiva y a apoyar a los deportistas tomando como eje su crecimiento dentro del Sistema de Competencias Deportivas, con una perspectiva territorial, intersectorial y de acceso equitativo a toda la población”.

¿Justicia diferenciada en Chile?

Una de las preguntas que realizaron los demandantes es explicar ¿cuál es la diferencia entre usted, una empresa y el Rally Dakar?”, al indicar que una persona natural u empresa es sancionada al cometer el delito de dañar un sitio arqueológico, sin embargo Dakar, no.

“Será el Gobierno de Chile y ahora Tribunales, los que deberán explicarles a todos los chilenos por qué algunos sí pueden dañar nuestro patrimonio en absoluta impunidad y por qué otros no”.

“Sepa usted, o cualquier empresa que si mañana daña un único sitio arqueológico, tendrá que soportar todo el peso de la ley sobre sus hombros; se querellará contra usted el Consejo de Defensa del Estado, los tribunales lo sancionarán a pagar multas o incluso cárcel, por el agravio cometido en contra del patrimonio arqueológico de todos los chilenos, y todo esto será en justa razón”.

Dakar

Aunque las evidencias de los daños arqueológicos fueronreconocidas en Chile, incluso por la Cámara, Dakar sostiene que cuenta con una estrecha colaboración con el Consejo de Monumentos Nacionales, el Ministerio Medio Ambiente y las instituciones regionales.

“Desde siempre, el Dakar aporta en la preparación del recorrido un cuidado muy especial para el uso preservación de sitios arqueológicos y paleontológicos considerados como sensibles. Para asegurarse la coherencia del trazado, se necesita una estrecha colaboración entre los equipos del rally y los servicios argentinos, bolivianos y chilenos”.

“En Argentina, se consulta al Ministerio del medio ambiente y a los servicios de cada provincia por donde pasa la competencia. En Bolivia, el ministerio de cultura y del medio ambiente evaluó y validó las rutas propuestas por la organización y en Chile, los principales interlocutores son el CMN (Consejo de Monumentos Nacionales), el MMA (Ministerio Medio Ambiente) y las instituciones regionales.

Considerando la evidencia de daños ambientales y arqueológicos, Ecuador, una de las metas de Dakar, no aceptó el paso de la competencia por su país.

En su página facebook, el IND destacó ayer el abandono de competencia del motociclista chileno Francisco López, en tanto Dakar anunció en la semana la muerte del piloto belga Eric Panlante. A esto se suma la muerte de dos periodistas argentinos y numerosos competidores y animales accidentados. La numerosa lista de víctimas se suma cada año.